Gobernar con los medios

Apuntes
Manuel Rosete Chávez

Durante el encuentro de un grupo de periodistas con los promotores del nuevo partido político PODEMOS, que encabezan Francisco Garrido Sánchez, Gonzalo Morgado Huesca, Juan Herrera Marín, Luis Sardiña Salgado, Lissandra González y Michel Servín Murrieta, entre otros muchos más, los arquitectos de este proyecto político hablaron de la necesidad que tienen los gobiernos de trabajar cerca de los periodistas, de los trabajadores de los medios de comunicación, que son los que tienen el pulso de lo que sucede en la sociedad y quienes pueden aportar mucho para que un gobierno pueda cumplir adecuadamente con su función de conducir por buen camino los destinos de una comunidad, un municipio, un estado y un país.

La definición más clara que nos dieron es: no se puede gobernar sin los medios de comunicación.

Y no faltó quien se remontara a administraciones estatales anteriores como la de Javier Duarte de Ochoa, quien faltando año y medio para que concluyera su gestión, engolosinado como estaba con el saqueo y los negocios al amparo del poder, confiado en su cercanía y complicidad con el entonces presidente Enrique Peña Nieto, decidió cortar la relación que sostenía con los medios, y las consecuencias las cosechó de inmediato. Uno de los factores que determinaron el triunfo de Miguel Ángel Yunes Linares en las urnas, derrotando al priista Héctor Yunes Landa, fue eso, el rompimiento de Duarte con los medios.

Las empresas de medios que dejaron de recibir sus pagos se le fueron encima a Duarte y familia y sirvieron, de plácemes, como caja de resonancia de los inventos del candidato de la alianza PAN-PRD al gobierno Miguel Ángel Yunes, quien un día sí y al otro también nos alimentaba con nuevos descubrimientos de actos de corrupción cometidos por el duartismo (Javier y su pandilla, incluyendo la mujer). La principal bandera con la que logró ganar Yunes fue la del combate a la corrupción, meter a la cárcel a todos los ladrones del duartismo además de pacificar al estado en solo seis meses. Los titulares de los medios impresos y las notas principales de los digitales tenían como tema central las promesas de Yunes.

La lección la debe tener bien aprendida Javier Duarte, y la debe meditar en la soledad de su celda allá en el reclusorio Norte de la Ciudad de México donde fue condenado por el delito de delincuencia organizada a purgar nueve años de prisión, como el PRI perdió la Presidencia de la República, seguramente estará ese tiempo confinado… al parecer le faltan siete años, como al Fiscal Winckler. Fidel Herrera Beltrán, político cuenqueño que le heredó el poder, cuando le preguntaron qué opinaba de la detención de Javier dijo: “hizo lo que no debió hacer nunca”, pelearse con los medios.