21 de Julio de 2019

Duarte quiere denunciar a Peña Nieto; está desesperado el ex gobernante

Duarte quiere denunciar a Peña Nieto; está desesperado el ex gobernante

MEMORANDUM.- Este martes el ex gobernador Javier Duarte de Ochoa aseguró desde el Reclusorio Norte al periodista Ciro Gómez Leyva que tiene “información privilegiada” sobre chanchuyos de funcionarios del gobierno de Peña Nieto, y habló del pacto que hizo con varios de éstos y con la Secretaría de Gobernación cuyo titular era Miguel Ángel Osorio Chong para que se entregara a fin de que no molestaran a su familia.

Como era de esperarse, el actual coordinador de los senadores priistas negó las acusaciones. “Yo le exijo, incluso, que presente las pruebas que dice tener en los señalamientos hacia mi persona, no tengo absolutamente nada que ver ni con él ni con su gente ni con sus abogados, no los conozco”.

Pero fue más allá al manifestar: “no tengo absolutamente nada que ver con el señor Duarte, la última vez que lo vi fue en la Secretaría de Gobernación en donde platicamos su salida del gobierno, con base en las acusaciones le sugerí enfrentara directamente a la Procuraduría General de la República.

De ahí tomó la decisión de renunciar y lo que me manifestó fue que quería presentarse ante los medios, lo hizo ante un medio de comunicación y después ante todos, y fue la última ocasión que lo vi.

No hubo ningún acuerdo, ningún pacto, y por supuesto que desde el Cisen y la Segob nos urgía detener a este delincuente, a este presunto delincuente”. Osorio Chong dice la verdad… en parte.

Una versión no desmentida señala que el 11 de octubre del 2016, en esa última reunión en el edificio de Bucareli, Osorio le dijo a Duarte que Miguel Ángel Yunes (que ya era gobernador electo) no tomaría posesión de su cargo porque harían efectivas las acusaciones en su contra que había en la entonces PGR, pero que para eso tendría que renunciar el propio Duarte y que le habían conseguido un espacio en el noticiero de Carlos Loret de Mola para que diera la noticia. “Ok yo renuncio, pero qué va a pasar conmigo y con mi familia” habría preguntado el casi ex gobernador. “Tu tranquilo”, habría sido la contestación”.

Duarte obedeció, y al otro día (12 de octubre) se presentó con Loret y por la tarde hizo pública su dimisión desde la que fue hasta ese día su oficina en Palacio de Gobierno. Se veía tranquilo y hasta sonriente, hizo un par de guasas que ya nadie le festejó y se fue.

Las siguientes 48 horas las pasó en Xalapa confiado en que nadie lo molestaría, hasta que llegó al campo de golf donde jugaba uno de sus abogados para decirle “pélate que la PGR viene por ti”.

Lo demás ya lo sabe usted amable lector. En entrevista este martes Osorio Chong reiteró que de ninguna manera se pactó la entrega de Duarte y que no hubo acuerdo alguno con él ya que no tenían ningún contacto, pues lo que se quería era detenerlo, no acordar con él su detención. “Teníamos que detenerlo, era una exigencia pública, recuerden, era una exigencia ya mayor, en la que se decía lo contrario; se decía que se había pactado con él su libertad.

Yo lo que les digo es que estábamos en la búsqueda de él para que enfrentar a la ley”. ¿Qué le dijo el ex gobernador a Ciro Gómez? Reveló que diversos ex servidores públicos del gobierno de Enrique Peña Nieto, lo extorsionaron para que aceptara las pruebas fabricadas en su contra, a cambio de dejar en paz a su familia, pero agregó que puede aportar información “valiosa y detallada” a la Fiscalía General de la República en contra de colaboradores peñistas.

“Es información que quisiera entregar de primera mano a las autoridades correspondientes; aunque solicité al Fiscal General de la República que pueda girar sus apreciables instrucciones, a efecto de que un agente del ministerio público federal me tome la declaración aquí donde me encuentro recluido”

Dijo que tomó la decisión en primer lugar por una obligación ciudadana; en segundo lugar porque es un delito no aportar información cuando se posee para una investigación y; en tercer lugar, porque fue sometido a extorsiones donde resultaron perjudicados él y su familia, por acciones que tomaron funcionarios de la administración de Enrique Peña Nieto.

De los tres motivos nada más hay que creer el último, porque en efecto le jugaron chueco como se dice vulgarmente. Osorio Chong pide pruebas que sabe que no existen porque entre pillos jamás hay papelitos firmados.

Duarte por su parte dice que tiene información sobre ese tema y quién sabe si sea verdad. Sobre su persecución manifestó: “Fue una cacería, una persecución inédita, un linchamiento público de manera descomunal, basado en elementos que hoy se están cayendo, un caso que no tenía ni pies ni cabeza. Por el simple hecho de llamarme Javier Duarte, por haber sido gobernador de una entidad federativa, por lo atractivo que fui políticamente hablando, estoy detenido en un centro de prevención de reclusión”, manifestó.

Duarte quiere hablar, decir, justificarse y tratar de reivindicarse (lo cual resulta casi imposible) ante la opinión pública veracruzana y nacional. El problema es que puede pisar muchos callos y se encuentra en terreno minado. Una cárcel es el lugar menos seguro del mundo para alguien que quiera irse de la lengua.

Fuente: gobernantes.com

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