14 de Diciembre de 2019

DIEGO RIVERA, PINTOR Y ROSACRUZ

Wenceslao Vargas Márquez

OPINION DE WENCESLAO

¿Nos podemos imaginar a Plutarco Elías Calles en ceremonias nocturnas y secretas en Teotihuacán? El pintor Diego Rivera ingresó a la sociedad Rosacruz en 1926. Calles era presidente de la República. El acta de ingreso dice lo siguiente:

“En la ciudad de México, a los 29 días del mes de agosto del años de Jesucristo de 1926-3279 RCM, los hermanos y hermanas de la Gran Logia de Quetzalcóatl de la AMORC, con sus Maestros y Oficiales, firman el presente como un recuerdo del Agape Místico-fraternal con que celebraron el primer Aniversario de los trabajos Reconstructivos, y, por consecuencia, son fundadores de Primera y Segunda Clase, con los privilegios que especifican los estatutos de la Academia Kukulkán de Estudios Filosóficos”. ¿Por qué ingreso el pintor a esta sociedad ocultista? Según declaración suya de 1954, fue un acto de espionaje por mandato del Partido Comunista. Se encontró allí con otros miembros rosacruces. Declaró Rivera:

“Eran socios de México, el general Plutarco Elías Calles, todavía por entonces miembro del Consejo Mundial de la Liga Antimperialista y el presidente honorario de la misma en México; su secretaria personal, licenciada Esperanza Velásquez Bringas; el profesor Jesús Silva Herzog, después jefe de Petróleos Mexicanos y subsecretario de Hacienda, embajador en la URSS; Eduardo Villaseñor, banquero; la profesora Eulalia Guzmán; el profesor don Manuel Gamio; el doctor Romano Muñoz, y otros miembros de la alta y mediana burocracia. Fue, pues, un excelente campo de observación y de experiencia Regalé a la Gran Logia Quetzalcóatl, una pintura en tela del ‘serpiente emplumada’. Observé en las ceremonias nocturnas y secretas sobre la pirámide del Sol, en Teotihuacán, a secretarios del Gobierno de entonces, como a don Ramón P Denegri, don Luis León y otros”.

Calles fue probadamente masón, espiritista y rosacruz. Jesús Silva Herzog (1892-1985) escribió en su autobiografía Una vida en la vida de México (p.47) que fue masón militante de la logia Fe y Esperanza. Diego Rivera pretendía reingresar al Partido Comunista pero debería probar no tener nexos con la masonería. En alguna parte leí la explicación de que estaba prohibida la relación de los comunistas mexicanos y los masones. Rivera, en el interrogatorio de 1954, debía dejar fe probada de no haber sido masón. Él lo insistía en el cuestionario que se le presentó y que rescató la crítica de arte Raquel Tibol para la revista Proceso en el año 1990. De su trabajo rescatamos estas notas. Rivera plantea nunca haber tenido contactos con la masonería:

“En la séptima (pregunta) se solicitaba escuetamente: “Diga si ha tenido ligas con la masonería” Respondió Rivera: “No he tenido ni tengo ligas con la masonería; en la época con que estuve en receso del Comité Central del Partido, donde era secretario político, para hacerme cargo de la dirección de la revista antiimperialista El Libertador, junto con Julio Antonio Mella y por mandato del Comité Central, se presentó el problema de investigar los métodos de penetración del imperialismo yanqui en México por el canal de las llamadas sociedades secretas; con este fin, y aprovechando mi amistad con el economista Gilberto Loyo, hoy secretario de la Economía Nacional, que se iniciaba en la sociedad ‘La Rosa-Cruz’, penetré a ella; desde ahí y allí mismo pude observar lo necesario para investigación propuesta. Llenado este fin, no tuve más relaciones con la asociación”. Loyo efectivamente era secretario de Economía bajo Ruiz Cortines y ahora sabemos que fue rosacruz.

Más adelante en la misma respuesta siete insistía. “Por mi parte, como repito, nunca fui miembro de la masonería, ya que la ‘Rosa Cruz’ no es una rama de la masonería, sino una asociación que se dice filosófica, mística, esencialmente, dice ella, materialista, que sólo admite diferentes estados de la energo-materia y se basa en los antiguos conocimientos ocultos del Egipto, de Amenotep IV y Nefertiti”.

En su sitio en la red la Orden Rosa Cruz A.M.O.R.C. tiene en la actualidad a Diego Rivera como rosacruz destacado (bit.ly/2KZJYVa). Se define a sí misma como “una organización internacional de carácter fraternal, educativo y cultural, que conserva las tradiciones, enseñanzas, principios y prácticas humanitarias características de la antigua y primitiva Hermandad, que inició sus actividades hace más de 3,500 años. En el correr de los siglos, sin embargo, ha ido agregando los nuevos descubrimientos y adecuándolos para el hombre y la mujer moderna con el propósito de estructurar un sistema que le permita conocer y comprender la naturaleza humana, la cosmogonía y su relación con Dios y el universo”. Diego dice haber sido rosacruz pero no masón. El 24 de noviembre se conmemoró un aniversario más de su muerte en 1957.

Post scriptum.- En el momento de redactar éstas líneas el salario mínimo es de $102.68 y diversos actores quieren para el año 2020 aumentos significativos. La Coparmex pide llegar a $127; la UNT pide $135; la Catem de Pedro Haces pide $132; Acción Ciudadana contra la pobreza pide $133; incluso la CTM, que en los últimos mil 500 años nada le pidió a los gobiernos del PRI, plantea hoy un aumento ¡del 26%! para llegar a $130 (la CTM pide nueve veces la inflación, que está anclada en 3.0); el Senado propuso formalmente $172; sea cual sea la cifra final, el alza del salario mínimo aumentará la brecha de las pensiones injustamente medidas en Uma. Toda pensión medida en Uma que hoy tiene un déficit de 21%, saltará automáticamente en las próximas horas o días de éste mismo año 2019 a tener un déficit de 40, 50, 60% o más. Volveremos sobre el tema para saber la exactitud del pronóstico.

Twitter @WenceslaoXalapa